Situación del mercado internacional de carne vacuna

El mundo siempre ha tenido incertidumbre en cuanto al futuro económico, pero actualmente se asiste a un momento muy especial en este sentido. Las buenas –y en algunos casos excelentes- perspectivas para los productos agropecuarios y para la carne vacuna en particular, aparecen amenazadas por la inestabilidad de los países de la Unión Europea, y también los EEUU.
Los granos registran caídas en sus precios, del orden del 13-20% desde el mes de setiembre de 2011 a febrero 2012, en el mercado de Chicago. Los precios de los ganados han tenido un comportamiento más sostenido, con variaciones según los países. En EEUU se asiste a un aumento incesante, en tanto que en la región, Brasil, Argentina, y Uruguay, y más recientemente Australia, ha habido una tendencia levemente descendente, pero se mantienen –todos- en niveles históricamente altos medidos en dólares corrientes.
PERSPECTIVAS PARA 2012. Ha habido algunos cambios respecto al comportamiento mostrado hasta 2010-2011 en algunos mercados relevantes, pero no parecen modificar sustancialmente las perspectivas que se identificaron en los últimos informes.
Rabobank, ha publicado sus conclusiones sobre las perspectivas para el mercado cárnico en 2012, afirmando que se mantiene la fortaleza de este mercado, previendo algún debilitamiento en el primer bimestre del año. Este debilitamiento lo atribuye a un coyuntural aumento de la producción fundamentalmente de EEUU y Brasil, y a un debilitamiento de la demanda en el invierno del hemisferio norte. El informe afirma que la oferta de proteína de carne seguirá mostrando un crecimiento inferior a la renta y de la población de los mercados emergentes importantes, lo que asegura precios sostenidos, previendo riesgos de volumen a los frigoríficos y de precios para todos los agentes de la cadena.
Son coincidentes los reportes que comunican las dificultades que atraviesa en la actual coyuntura, la industria frigorífica de todos o casi todos los países grandes exportadores. La escasez de ganado, no es patrimonio de la situación de la ganadería uruguaya. Ello conduce a concluir que, de cumplirse las proyecciones, será un año de precios altos del ganado y de márgenes estrechos para la industria en casi todos los países exportadores, al menos.
El USDA, por su parte en su informe “USDA Agricultural Projections to 2021” publicado recientemente, afirma que “los precios en el sector ganadero durante los primeros años del período de la proyección reflejan las reducciones en la producción total de carne y aves de corral. Estas reducciones son en respuesta a los bajos ingresos de los productores en gran parte de los últimos años debido a los altos precios del grano de soya, el ganado y la recesión económica, y la sequía en las llanuras del sur de los EEUU. Como los costos de alimentación caen desde los máximos recientes y se refuerza la demanda de carne, la mejora de los ingresos netos del sector ganadero, proporciona incentivos económicos para la expansión. Por lo tanto, después de aumentar hasta el 2013, los precios de ganado vacuno disminuirán durante varios años ya que la producción se expande a partir de 2014” (el destaque es nuestro).
Todos los informes revisados, parecen disminuir el pesimismo en torno al impacto de la crisis de la deuda europea, así como respecto a la evolución de la economía norteamericana. No quiere decir que se haya despejado el panorama, sino que las probabilidades de una salida no tan perjudicial para los intereses de la ganadería uruguaya, parecen haber aumentado.
LA SITUACIÓN EN EEUU. La situación de la ganadería norteamericana, se ha visto agravada por la persistente sequía en las principales regiones ganaderas. La faena durante los primeros tres trimestres de 2010, mostró un comportamiento estable, pero en el cuarto trimestre muestra una pronunciada caída, 1.
La tendencia al encierro de los ganados, aun más jóvenes, se refleja en las cifras del USDA. Si bien las sumas móviles del total de ganado encerrado en ese país, muestran una tendencia creciente desde mediados de 2010, el registro de enero de 2012, muestra una caída respecto a los últimos meses de 2011, que por otra parte fue el mayor registro de los últimos años en el segundo semestre.
Los analistas coinciden en que en el corriente año, la faena va a mostrar un fuerte descenso, a consecuencia de la escasez de ganado, aunque la relación de precios carne grano, se muestre favorable respecto a años anteriores. Ello se traduce en precios altos para el ganado (cosa que ya se verifica en la práctica) y buena relación con los granos, concluyendo en una situación de probables buenos retornos para los productores, y estímulos para la producción futura.
El impacto de la sequía vino a agravar la caída de las existencias vacunas, en tanto afectó severamente en los índices de procreo, y con ello a la oferta de terneros para la reposición.
Es así que –según información del USDA- las existencias al 1° de enero de 2012 se ubicaron en 90.7 millones de cabezas continuando una caída iniciada en 2008, pero que en realidad, tiene características de tipo estructural, ya que ese indicador en 1982 se ubicaba por encima de los 115 millones.
Esta crisis de ganado vacuno, coincide con un momento de altas expectativas del sector productor e incluso el industrial exportador. En primer lugar la mencionada relación de precios carne/grano, asegura una reversión de los resultados negativos de los productores norteamericanos, especialmente a los invernadores (en casi un 70% feed lot). Pero además, la performance exportadora norteamericana, viene alcanzando niveles extraordinarios. Luego de la crisis de la EEB (vaca loca) en 2003, las exportaciones de EEUU se vieron afectadas por el cierre de los mercados. En especial los mercados asiáticos que son los que remuneran mejor las carnes consideradas de “alta calidad” (fed grain o carne obtenida en base a granos).
Ese acceso se ha ido recuperando lentamente, y este año, a partir del 1º de abril Japón permitirá ingresar carne de animales menores de 30 meses. Hasta esa fecha solo pueden ingresar carnes obtenidas de animales menores de 20 meses.
Este mejoramiento del acceso a nuevos mercados, de la mano con el debilitamiento del dólar que ha mejorado la competitividad de la ganadería norteamericana, ha permitido que este país recupere los niveles más altos entre los exportadores junto a Australia, Brasil y la novedosa India.
Como mercado importador, el norteamericano se muestra especialmente atractivo para la oferta procedente de Uruguay, en la medida que tiene allí un ingreso privilegiado en la comparación regional. La disminución de la faena, el aumento de las exportaciones, reduce el saldo para el mercado interno, y aunque la situación de la economía norteamericana no es de las mejores, las últimas señales parecen indicar que la demanda por carne vacuna se mantiene robusta. Se abre allí una brecha para exportarle carne a ese mercado, disputado solo por Australia y Nueva Zelanda.
LA SITUACIÓN DE AUSTRALIA. Australia muestra un comportamiento muy estable como productor de carne. Las existencias venían oscilando en el entorno de las 27-28 millones de cabezas, pero para este ejercicio se pronostica la cifra de 30.2 millones, el mayor guarismo desde 1977, marcando un incremento significativo respecto a su comportamiento reciente.
La mejora de las condiciones climáticas que castigaron ese país durante la primera década del siglo, el relativo debilitamiento del dólar australiano, entre otros factores, vienen alentando la producción bovina, lo que conduce al mencionado proceso de recomposición del stock.
Pero esta recomposición del stock, lleva implícita una reducción de la faena para este ejercicio y tal vez el que viene. Las cifras de faena semanal publicadas por el MLA, muestran que a partir de fines del año pasado, se ha revertido un incipiente crecimiento de la faena. Se prevé una disminución del orden del 2% para la faena de este año.
Las condiciones macroeconómicas, que facilitan las exportaciones y dificultan el mercado interno, así como el incremento en los pesos de faena que compensan parcialmente la caída de la faena, permiten mantener y aun incrementar la presencia en el mercado internacional.
Australia se presenta como una virtual amenaza en este mercado por algunas razones. Por un lado, este crecimiento de las existencias, asegura una probable mayor faena en el futuro. A su vez el permanente incremento en los pesos de faena, sostienen mayores incrementos en el volumen de carne producida. Por último, y más de corto plazo, Australia es un fuerte competidor en el mercado norteamericano de lo que llaman en ese país “carne de industria”, que es la categoría donde fundamentalmente opera la producción de carne uruguaya.
LA SITUACIÓN EN BRASIL. Brasil se ha transformado en los últimos años, en un jugador protagónico del mercado internacional. En el pasado, su participación consistía en apariciones erráticas tanto como exportador como importador, pero fundamentalmente en esta última condición. Es a comienzos del siglo que la producción brasileña comienza un período de crecimiento que lo transforma en el primer exportador mundial de carne.
La producción pasa de unos 6 millones de toneladas a superar los 9 millones en 2007, lo que representa un crecimiento acumulado del 50%, en 7 años. Los excedentes de esa producción fueron volcados al mercado internacional, que llegaron ese año, a casi 2.2 millones de toneladas, según el USDA.
Pero luego de ese pico de máxima, las exportaciones de Brasil han caído abruptamente, llegando en 2011, según la misma fuente, a 1.3 millones de toneladas, apenas algo superior al registro del año 2003. Para 2012, el USDA pronostica un leve incremento, que no le permitiría llegar a l.4 millones.
Esta caída en las exportaciones brasileñas, tienen varios factores explicativos. Por un lado la pérdida de competitividad que se registra en la economía brasileña a consecuencia de la apreciación de su moneda, que parecería atenuarse levemente para el año que se inicia. Por otro lado, y como expresión tal vez del mismo fenómeno, el auge de consumo que vive la población brasileña a consecuencia de la buena performance económica, ha llevado el consumo per cápita de carne vacuna, a niveles similares a los de EEUU, en el entorno de los 40 kg por año. Es incremento se resta de la producción total para afectar el volumen disponible para la exportación.
Por último cabe destacar el desempeño del sector ganadero brasileño, que había mostrado un extraordinario dinamismo hasta 2007, muestra una producción prácticamente estancada. A su vez, la faena continuó mostrando una tendencia relativamente estable durante el 2011.
Según cifras, aun preliminares del Servicio de Inspección Federal, la faena en 2011, fue prácticamente igual a la de 2010 (18.02 vs 18.20 millones de cabezas respectivamente).
Para el año 2012, podría esperarse una recuperación de la faena, desde el sostenimiento o mejora del precio del ganado gordo, como se ha descrito más arriba, la disminución del precio de los granos, y por último, la mejora en la relación flaco/gordo, para el invernador brasileño. Desde comienzos de 2011 ha venido descendiendo el valor del ternero, desde los altos niveles alcanzados en ese momento, y en forma simultánea ha caído la relación flaco/gordo, que mide cuántos kg de ganado gordo se deben disponer para adquirir un kg de ganado flaco, en este caso, el ternero. Cuánto más baja esta relación, más favorable se hace el negocio de engorde, terminación o invernada.
Es probable entonces, que en base a este comportamiento de la faena, y la probable disminución de la dinámica del mercado interno brasileño, las exportaciones retomen el crecimiento perdido hace cinco años.
LA SITUACIÓN DE ARGENTINA. La ganadería argentina, la mayor exportadora de carne del mundo durante casi todo el siglo XX está sumida en una profunda crisis, en el momento de mayores precios del rubro.
Esta paradoja, parece derivar, según todos los analistas consultados, a las políticas públicas argentinas que han devastado la confianza de los inversores en éste como en otros sectores.
Más allá de los factores climáticos, los efectos de las intervenciones del gobierno en los distintos mercados, parecen haber retraído significativamente las inversiones en el sector, sacrificando así la oportunidad que significa el mercado internacional en la actualidad.
La sequía de 2009 dejó un efecto marcado en la ganadería argentina, así como en el resto del sector agropecuario, pero los indicadores de la reducción del sector parecen no responder exclusivamente a este fenómeno. La intervención del estado en la comercialización interna y externa, con prohibiciones, limitaciones, detracciones, licencias, y permanentes amenazas al sector productivo parece ser una parte importante de la explicación de este fenómeno.
Las existencias vacunas, han mostrado recientemente una abrupta caída desde 2007 a 20102, cayendo por debajo de los 50 millones de cabezas, habiendo marcado una reducción de 10 millones en 4 años.
Las existencias vacunas, iniciaron con el siglo un período de recuperación, luego de una extensa caída iniciada en 1976, cuando se superaron los 60 millones de cabezas. Entre 2001 y 2007 se recuperaron diez millones de cabezas que se han perdido recientemente.
La faena, ha mostrado un consistente e importante crecimiento desde mediados de 2003 a fines de 2009, pero a partir de 2010, se produce una abrupta caída desde más de 16 millones de cabezas, a apenas superar los 11 millones, en solo dos años.
Como consecuencia de esta caída de la faena, las exportaciones se precipitaron de niveles en torno a las 550 mil t, a comienzos de 2010, a apenas algo más de 200 mil en la actualidad, con tendencia declinante. Este volumen pone a la ganadería argentina en el último lugar entre los países del MERCOSUR, como exportador de ganado.
Y sorprende que este hecho se verifique, como también sucede en el Uruguay, con un período extraordinario en términos de precios de exportación. En el caso de la Argentina, como es tradicional, los niveles de precios son superiores a lo que se obtienen en la exportación de carne uruguaya. Sin duda que los escasos volúmenes ofrecidos, permiten optimizar los mercados a los que se atiende, pero además el prestigio de la carne argentina, parece colaborar también, en explicar este hecho.
Los analistas consultados, proyectan una recuperación de la producción de terneros, en un plazo de al menos dos años. Es decir, que en términos de existencias, todo parece indicar que la ganadería argentina demorará un plazo importante para recuperar parte de su participación como exportador.
CONCLUSIÓN. Se puede concluir entonces, que el año 2012 se presenta como muy atractivo para la ganadería, especialmente para el segundo semestre, a pesar de la incertidumbre proveniente de la estabilidad económica mundial. Al momento de escribir este artículo, el índice Dow Jones superó los 13.000 puntos y se ha llegado a un acuerdo con la deuda griega. El USDA publica un informe con muy atractivo para los precios del maíz, lo que no deja de ser un incentivo para la producción de carne.
1 A la hora de redactar este artículo, aún no se ha publicado la cifra de enero de 2012.
2 En sitio web del Ministerio de Ganadería y Agricultura de la Argentina, no figura el dato de 2011, pero analistas privados sostienen que ha seguido disminuyendo en 2011.

Un Comentario

  1. Publicado: 28 julio, 2012 a las 7:17 PM | Permalink

    Muy buena información, del mercado Internacional de la carne, lo felicito por sus aporte esperamos mås información de esa calidad. Siga adelante en sus negocios, lo esperamos pronto visitarlo en su web.

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